sábado, 6 de abril de 2013

Señor, Sí Señor (Oh, Pretty Milana!)


A pesar de las tropelías cometidas por algunos presidentes de los Estados Unidos de América, traducidas a la postre en guerras y en imposición de dictaduras a lo largo y ancho del planeta, no me considero alineado con aquellos (muchos) que le profesan una antipatía feroz hacia todo lo "made in USA". Vaya esto por delante.

Por el contrario, son tantos los momentos placenteros que he obtenido gracias las innumerables referencias culturales de ese extenso país, que sofocan inmediatamente cualquier atisbo o tentación de antiamericanismo. 

Hablo no sólo de esa ciudad de la que se dice que nunca duerme que es Nueva York, sino también y, sobre todo, de sus grandes literatos como Carver, Roth, Wallace o McCarthy. De pintores como Hopper o Pollock. En cuestión de cine, sencillamente no me atrevo a enumerar. En música, el soul y toda su gama de derivaciones en negro. También pensadores que están arrojando algo de luz sobre las actuales incertidumbres sociales y económicas, de la talla de Krugman o Chomsky.

En definitiva, con sus luces y con sus sombras, me gustan los EEUU

La pasada Semana de Pasión, Iñaki Gabilondo nos pedía a través de su videoblog que dedicáramos cinco minutos a reflexionar sobre la guerra de Irak y la escasa autocrítica que se ha hecho en el mundo, y en particular en España, por las muertes, los desaparecidos, el desastre medioambiental y el expolio patrimonial que sucedió en ese país.

Efectivamente, nos recordaba Gabilondo, en nuestro país con el ex presidente Aznar a la cabeza y la complicidad ciudadana, nos creímos que jugábamos en primera división cuando fuimos, en realidad,  mamporreros o recoge pájaros para el señorito cazador. (Milana bonita, decía el inconmesurable Paco Rabal en Los Santos Inocentes)

Me sirve esta reflexión con sabor a barras y estrellas para denunciar el servilismo de nuestros gobernantes locales ante la pretendida cesión de determinadas piezas del Tesoro del Carambolo al Metropolitan Museum de Nueva York.

Y no es que me parezca mal o piense que esas piezas no debrían salir de los límites de
Rochelambert. Antes al contrario, creo que es una oportunidad magnífica para promocionar nuestra ciudad en un mercado tan importante desde el punto de vista turístico como es el norteamericano.

Sin embargo, no deja de resultar patética la actuación de la bancada del PP tanto en el Parlamento de Andalucía, como en el Ayuntamiento de Sevilla, apresurándose a pedirle a la Junta de Andalucía que no pierdan ni un minuto en la cesión de tan preciado tesoro.

Parece la típica reacción de sometimiento a lo que pide el poderoso, de obediencia debida sin tener en cuenta otros considerandos y sin reflexionar siquiera cinco minutos.

Estos parlamentarios y concejales de la derecha andaluza deberían saber que la cesión de patrimonio entre museos o instituciones sigue un procedimiento reglado en todo el mundo. Deberían saber que  estas cesiones requieren un informe técnico previo que garantice el transporte y las condiciones de exposición, entre otros aspectos. Deberían saber que en este caso se exige el acuerdo de las tres administraciones implicadas, a saber: el Ministerio de Cultura (titular del museo) el Ayuntamiento (titular del bien), y la Junta de Andalucía (gestora del museo). Aún así, y una vez puestos de acuerdo, será la junta de calificación y exportación del Ministerio quien tenga la última palabra.

Dando por sentado los beneficios para la promoción de la imagen de Andalucía y Sevilla en un país como EEUU, salta a la vista las prisas y la continua necesidad de salir en la foto para erigirse en defensores de nosequé.

Pues, en definitiva, estos señores del PP andaluz y sevillano deberían saber que se está aún en la fase preliminar de contactos entre los dos museos, sin que hasta la fecha haya sobre la mesa una petición formal de cesión. Por  tanto ¿a cuento de qué tanta prisa?

Lo deseable sería que además de viajar el Tesoro del Carambolo a EEUU, diéramos una imagen de administración y ciudad seria. Sería razonable que, en todo caso, la decisión obedeciera a criterios técnicos y profesionales… y no otros más espurios.

Sin embargo, me temo que con esta actitud de nuestro alcalde de desatender al rigor y a los procedimientos será otra imagen muy distinta la que daremos. Aunque suene a tópico, la de república bananera.

Seguramente (así lo espero), el Tesoro del Carambolo podrá verse en Nueva York en 2014, y esta será la primera vez que salga de España. Sin embargo, también será realmente triste y lamentable que los andaluces y los sevillanos tengamos que viajar hasta allí para verlo, pues hacerlo en Sevilla, en su ciudad de origen, es hoy por hoy imposible.

Pues aún seguimos esperando a que el Ministerio de Cultura otorgue la inversión para el museo arqueológico de la ciudad. Una subvención que habría de destinarse a la construcción de una cámara acorazada de máxima seguridad, que garantice la exposición del Tesoro. Inversión, repito, que seguimos esperando.

Esta y no otra debería ser la auténtica prisa de nuestros gobernantes locales. Esta y no acudir a la llamada del amigo americano. Esta y no saltar con el verbo fácil que tiene este alcalde para quejarse improductivamente ante la Junta de Andalucía, mientras calla ante el Ministerio.

No es mucho pedir. Presumamos de patrimonio histórico y cultural. Claro que sí, pero no persigamos milanas bonitas. O, como dirán en la gran manzana, ¡pretty milana!

Señores del PP, abandonen el Señor, Sí Señor del aznarismo y contribuyan con su trabajo a afrontar unos tiempos convulsos que exigen menos frivolidades políticas y más sentido común.


3 comentarios:

  1. Concha Morón. No tengo palabras, Antonio. No ya es que esté de acuerdo con lo que defiendes que, por supuesto, cualquier persona sensata lo estaría, sino que es maravillosa la forma como lo cuentas. ¡Qué bien escribes!

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  2. Buena reflexión y entrada, Un saludo tocayo.

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  3. Totalmente de acuerdo en todo. Magnífica exposición.

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