sábado, 20 de julio de 2013

¿No quieres caldo? Pues toma: ¡2 Tazas!

Dick Fosbury fue el atleta que ganó la medalla de oro del salto de altura en los Juegos Olímpicos de México 1968. Una proeza con un doble valor: por la medalla en sí misma y por conseguirla con el primer salto de espaldas al listón en la historia de esta especialidad, imponiendo la que es, hasta nuestros días, la forma estándar de saltar.

Aquella “transgresión”, es un caso que se suele poner en universidades y escuelas de negocios como ejemplo de innovación y de idea creativa.

Mientras contemplaba la maravillosa exposición de Pérez-Villalta en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, nuestra entrañable Justa se abstraía recordando el caso del citado atleta. Compaginaba las buenas sensaciones que le provocaban la magnífica obra pictórica que se sucedía sala tras sala, con el pensamiento sobre la necesidad que tenía Sevilla en los últimos tiempos de arriesgar como lo hizo el atleta estadounidense en la cita olímpica del 68 y no quedar anclada (una vez más) cuando pase la tormenta de la crisis y sus efectos devastadores.

Justa pensaba que, a pesar de la penuria económica, la ciudad adolecía en estos momentos de proyectos ilusionantes que pudieran arrojar un haz de luz de futuro; no había liderazgo alguno en el Alcalde, no había eso que se suele llamar "proyecto de ciudad".

-Justa, ¿Has visto los "cuadros eróticos"? Nunca he visto tanto pene junto.

Justa había persuadido a Rufina para que la acompañase a la exposición, con el argumento de que podrían ver una muestra única de arte del pintor de Tarifa que, a buen seguro, tendría una consideración parecida a Picasso dentro de 50 años. Sabía que, si no por el amor al arte, al menos la movería por la vanidad.

La conversación telefónica previa podría haber transcurrido así:

-Rufina vas a ver una muestra excepcional, no te arrepentirás ya verás. Soy capaz hasta de apostarme una cena contigo a que te va a encantar.

-Querida, déjate de apuestas, que todavía me acuerdo de tus promesas este invierno, cuando la expo del tal Nacho Criado. ¡Si todavía no sé ni lo que vi!

-Rufina, tienes que abrirte un poco, hija. "Apaga la tele y enciende la mente". No puedes quedarte solamente con clásicos bodegones y tus pintores costumbristas. 

-Mira, guapa, como siempre digo yo, "cá una es cá una y tiene sus caunás"

-Ja, ja, ja... ¡Eso sí que es verdad!¡Sobre todo tú!


Resignada ante los gustos de su amiga, Justa se sonreía y allí en el CAAC meditaba que a pesar de todo, la oferta cultural de la ciudad en estos meses de calor estaba bastante bien. Era de agradecer, y hasta cierto punto admirable, la resistencia que ofrecían ante la dichosa crisis, algunas de estas citas culturales veraniegas: Nocturama, Festival de Danza de Itálica, los cines de verano en el CICUS y la Diputación, o el ciclo de música en los Jardines del Alcázar eran buena prueba de ello.

Por contra Rufina, tras su mes glorioso de Corpus, Rocío y jura de bandera, se quejaba de que no le quedaba ni la copla de Canal Sur. Para colmo, la exposición la había dejado indiferente.
Ni fu ni fa. Ya sólo pensaba en la “cervecita”

Camino del bar, Justa abordó a su amiga con otro asunto que había leído recientemente.

-¿Qué me dices de las intenciones de Zoido de construir un centro de tradiciones sevillanas?

-No sé por qué me lo preguntas, si ya sabes lo que te voy a responder. Pues que estoy encantada, se va a poder saborear todo lo vinculado con la Feria, el Corpus y la Semana Santa los 365 días del año.

-No, si encima te me vas a quejar de lo dificilísimo que es acercarse a ese mundo fuera de las fechas que tienen señaladas en el calendario. Ya te vale…
 
-Es un acierto, te pongas como te pongas, Justa. Servirá de aliciente turístico y además se mostrará lo nuestro, que es mucho.
 
-Claro, para ti y los tuyos no es suficiente con el museo flamenco o el de artes y costumbres populares, ni con los tablaos, las velás y los actos de las hermandades durante todo el año. Siempre queréis más.

-Pues no, no es suficiente. Además, tiene que ser alucinante verlo todo concentrado en un solo espacio y dispuesto con buen gusto.

-Digo. Alucinante… Una cosa, vaya…

Llegadas al bar, sentadas en un velador, Justa y Rufina se disponían a dar cuenta de sus respectivos bitter Kas y tinto con limón, cuando apareció por allí su amigo Antonio.

-Hola Antonio, ¡qué tal! ¿Cómo estás guapo? Del Ayuntamiento precisamente veníamos hablando. Del centro ese de las tradiciones que se va a poner en marcha. Ese que, lógicamente, a mí me parece un exceso y a Rufina le encanta… ¿A ti qué te parece, Antonio?

Efectivamente, los alquimistas de plaza nueva proyectan un "centro de promoción de las tradiciones sevillanas". Servirá, según dicen, para mostrar "las Cruces de Mayo, el Corpus Christi, las Veladas de Verano, la Octava de la Inmaculada, San Fernando, o la Procesión de la Virgen de los Reyes". Vamos, que mucha imaginación no le han puesto al proyecto a la hora de equipar a la ciudad con un nuevo atractivo.

¿Para qué pensar en el pasado glorioso vinculado al descubrimiento de América?

¿Para qué priorizar los esfuerzos en desatascar la ampliación del Bellas Artes, la reforma del Arqueológico o en iniciar la recuperación de la Fábrica de Artillería o de la Trinidad por ejemplo?

¿Para qué pensar en mostrar lo importante que fueron las expos del 29 y la del 92 para la transformación urbana que experimentó la ciudad?

¿Para qué algún recinto dedicado a nuestros ilustres poetas y escritores?

Para más inri, el proyecto se pretende construir en el Antiguo Corral de Herrerías, ubicado entre la calle Santander y la muralla islámica de la Torre de la Plata, rodeando la Real Casa de la Moneda. Un espacio vinculado al Siglo de Oro español.

La situación de esa micro ciudad como le gusta denominarla a García Tapial merecería un proyecto menos carca, con más imaginación. Además se debería abrir la Torre de la Plata al público y vaciar de oficinas municipales ese complejo arquitectónico vinculado a una etapa gloriosa de la ciudad que para sí quisieran muchas ciudades.

Pues nada: centro de tradiciones y su consiguiente parking. Hay quien dice que el subterráneo es de imposible ejecución por la cantidad de restos arqueológicos que se encontrarán, pero eso le vendrá bien a los chicos de Zoido, un motivo más de confrontación con la Junta. El proyecto será construido y explotado por una empresa que tiene asegurado un "
pelotazo" a la vista de los números que aparecen en el expediente. Por supuesto, con cargo al patrimonio municipal.

En fin "que no nos falte de ná que no que no...", aunque mejor y como dice Gervasio Iglesias, "ya solo falta que comienzan a vender otra vez el licor 43 para que este país vuelva a ser lo que fue". De momento, ya se habla en RTVE de volver a colgar los 2 rombos en todos nuestros televisores…


¿Sabrán el Sr. Zoido y Cía., que el “talento”, acudiendo a su manido adjetivo, en el salto de altura hace mucho que reside en hacerlo de espaldas?








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