domingo, 12 de enero de 2014

De drogas, travoltas y espejitos mágicos



"I need Spain" es desde 2010 el eslogan de la campaña de promoción turística de España en el extranjero.

Los spots publicitarios fueron realizados por el cineasta Julio Médem y las fotografías corrieron a cargo de Erik Almas y Ale Burset. Se usó como elemento seductor de la campaña, entre otros, a Ferran Adriá.

El mensaje de dicha campaña es la "adicción" que despierta España entre los que nos visitan año tras año: será por nuestra gastronomía, cultura, luz o playas... todos se convierten en un "Spain addict". Nuestros turistas asimilados a yonquis, sólo que en vez de consumir heroína la droga se llama España.

Lo paradójico del asunto es que en la actualidad el "I need Spain" convive con un deterioro progresivo y un descrédito sin igual de la imagen de nuestro fatigado país. En términos de marketing la “marca España” empeora día a día.

2014 ha empezado con la inevitable imputación de una infanta que socava aún mas la deteriorada imagen de la Corona. A un rey cansado y cada vez más pasmado e  impasible ante el desorden de su Casa le crecen los enanos. La palabra República se escribe cada vez con mayor frecuencia.
La duda que al menos yo tengo es si la putrefacción monárquica afectará al príncipe cuando le toque heredar. A mí la situación de D. Felipe me trae a la memoria la película "El chico de la burbuja de plástico", protagonizada por un jovencísimo John Travolta aislado en un entorno libre de gérmenes, debido a sus carencias inmunológicas.

Los intentos por mantenerlo al margen de tanta mierda pueden resultar estériles ante la extensión de la gangrena.

Un segundo caso  lo protagoniza la empresa española Sacyr que, con su amenaza de paralizar las obras de ampliación del canal de Panamá por unos supuestos sobrecostes e imprevistos en la obra, está dando una imagen más que chapucera: a nadie se le escapa que esta operación va mas allá de la cuenta de resultados de la inmobiliaria española y que afecta al crédito de todas nuestras empresas en la ansiada y necesaria internacionalización. Precisamente en el sector de la construcción y el de las ingenierías, justo aquellos en los que  España juega en Champions League.

Este intento de hacer nuevamente las Américas no puede caer en el error de tomar a los que están al otro lado del Atlántico como los indígenas a los que podíamos cambiarles espejitos y otros objetos por oro como en los tiempos de la Conquista.

A ver si nos va a terminar pasando como en el relato de Carlos Fuentes "Los hijos del Conquistador", en el que los descendientes de Cortés son desterrados a España acusados de conspiración. Pues ya lo dicen las encuestas: el comportamiento de algunas de nuestras grandes empresas deja bastante que desear en Latinoamérica  y eso está deteriorando la imagen de la madre patria. El último despropósito lleva por nombre Cau Cau, un río chileno sobre el que otra empresa española, AZVI, ha colocado un magnifico puente... ¡al revés!


Pero no sólo en la Jefatura del Estado o en Economía nuestra imagen, nuestra marca se degrada. También en lo social. Hasta hace poco eramos punta de lanza con decisiones como la Ley que permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, la Ley de la Dependencia, por citar algunos ejemplos recientes, u otros ya clásicos, como la Educación y la Sanidad públicas, gratuitas y universales.


Ahora somos noticia por negarle la asistencia sanitaria a los inmigrantes, por reintroducir la religión católica en las aulas o por una retrógrada modificación de la Ley del aborto que, eso sí, va a ser el único cumplimiento del programa electoral de este gobierno.

A mí me da que estamos estamos haciendo carrera para convertirnos en un país antipático. 

Do I need Spain?






2 comentarios:

  1. Antonio, cada uno de los aspectos que tocas son gordos pero vistos uno detrás de otro resulta apabullante, me recuerda lo de la teoría general de los sistemas que el total es mayor que las sumas de sus partes o algo así.

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  2. Manuel de acuerdo con tu reflexión que complementa la mía respecto a los asuntos que he ntentado abordar, ademas lo dices de una manera muy gráfica.

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