viernes, 9 de mayo de 2014

¡Más Madera!




"¡Más madera!" Esta  frase forma parte de la historia del cine. Pertenece a la hilarante película "Los hermanos Marx en el Oeste". Con el grito en cuestión, Groucho y compañía terminan destrozando el tren por abastecer las necesidades de combustible de la locomotora.

La película está llena de divertidísimos  gags  fruto de la codicia de una empresa que pretende hacerse con unos terrenos de una mina sin valor pero que serán revalorizados por la construcción del ferrocarril.  Un argumento que se repite en la actualidad  cada dos por tres.


Viene al caso esta película por la política económica (por llamarla de algún modo) que está llevando a cabo el gobierno municipal de Sevilla, en la que lejos de una apuesta por sectores vinculados a la innovación, a las industrias culturales o ambientales, o a los llamados servicios avanzados, todo parece resumirse a que en los próximos años comercios y bares con sus correspondientes veladores protagonizarán el futuro de nuestra ciudad.

De consumarse estos augurios, frente a la posibilidad de una ciudad emprendedora que ofrezca posibilidades de empleo a nuestros universitarios en sectores de futuro, corremos el serio peligro de convertirnos en una ciudad de servicios, sí, pero de todo a cien. Valor añadido: Cero.

Con un comercio en crisis, una industria casi cadáver y más de 13 millones de metros cuadrados de suelo por llenar para nuevas actividades productivas, la miopía del Gobierno de Zoido le lleva a contemplar sólo la manida fórmula de más comercio y más hostelería. Resulta inexplicable el dibujo que se está configurando para Sevilla en los próximos años desde el punto de vista económico.


Si sumamos la superficie prevista para ese menester en el proyecto de Altadis, TorrePelli, SevillaPark, antigua estación de San Bernardo, proyecto para el Mercado de Puerta de la Carne, Ikea... deberíamos preguntarnos si esta ciudad tiene capacidad de desarrollar un consumo doméstico que justifique tal barbaridad. Indudablemente no.


Y ello sin contar con la intención de modificar las normas urbanísticas para eliminar la restricción de nuevas Grandes Superficies en el Casco Antiguo.

Sabemos por experiencia que nuevas Grandes Superficies o Centros Comerciales acaban
canibalizando al pequeño y mediano comercio autóctono hasta llevarlos a su desaparición.
¿Qué ha ocurrido con muchas tiendas de muebles de nuestra ciudad y del Aljarafe tras la aparición de la multinacional sueca?

Ya puestos, podríamos ir pensando en adjetivar nuestros barrios con marcas comerciales como por ejemplo San Jerónimo-Costco, Bellavista-101 montaditos, Torreblanca-El papelón o Los Remedios-Pull and  Bear.


Por otra parte basta  pasear por algunos centros comerciales existentes (Plaza de Armas, Viapol...) para comprobar el aspecto desolador que presentan muchos locales cerrados. Por no hablar de tanto local que permanece tapiado y sin vida en los bajos de muchos edificios (más de 350.000 metros cuadrados según un informe de INERZIA).


 ¿Es esta la apuesta económica de futuro para Sevilla? Se echa en falta una mínima planificación que pueda evitar tanto Centro comercial de futuro y tanto mercado gourmet.

Pero nada, estos señores del PP como en la película referenciada siguen gritando "más madera", aunque sea a costa de destrozar el tren o mejor dicho hipotecar la  competitividad de nuestra economía local en el futuro.


P.D  como hay opiniones para todos los gustos, algún medio de comunicación celebra las bondades del nuevo maná comercial, ilustrándonos con Beyoncé en portada para que los sevillanos nos sintamos contentos. Se les ha olvidado matizar que quizás cuando el auditórium previsto junto al gran centro comercial vea la luz, Beyoncé puede estar ya retirada en un rancho de su Texas natal.


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